AI Act 2026: claves para las empresas
La Inteligencia Artificial se ha convertido en una herramienta habitual para muchas empresas: generación de contenidos, chatbots, análisis de datos, automatización de procesos o asistentes inteligentes son solo algunos ejemplos.
Pero su uso también implica nuevas responsabilidades. El AI Act, el Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, establece un marco común para garantizar que los sistemas de IA se desarrollen y utilicen de forma segura, transparente y responsable.
En 2026 se alcanza una de las fases más importantes de su aplicación. ¿Qué cambia y cómo afecta a las empresas?
¿Qué es el AI Act?
El AI Act o Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea es la normativa europea que regula el desarrollo y uso de sistemas de IA en función del riesgo que pueden representar.
El reglamento establece diferentes niveles de riesgo y obligaciones para proveedores y organizaciones que utilizan sistemas de Inteligencia Artificial.
Aunque entró en vigor en agosto de 2024, sus disposiciones se están aplicando progresivamente.
¿Qué cambia con el AI Act en 2026?
Desde el 2 de agosto de 2026 comienza una nueva etapa en la aplicación del AI Act y pasan a ser aplicables una parte importante de sus disposiciones.
Entre ellas se encuentran requisitos relacionados con la transparencia de determinados sistemas de Inteligencia Artificial.
Por ejemplo, cuando una persona interactúa directamente con determinados sistemas de IA, como un chatbot, debe ser informada de que está interactuando con una Inteligencia Artificial cuando esto no resulte evidente.
También existen requisitos de transparencia relacionados con determinados contenidos generados o manipulados mediante IA, incluidos los deepfakes.
Además, el AI Act establece requisitos específicos para los sistemas considerados de alto riesgo, aunque el calendario regulatorio de esta categoría ha sido objeto de ajustes y debe revisarse según cada caso concreto.
¿Qué empresas están afectadas por el AI Act?
El AI Act no afecta únicamente a las grandes compañías tecnológicas que desarrollan modelos de Inteligencia Artificial.
También puede afectar a empresas que integran o utilizan sistemas de IA en sus procesos, dependiendo del tipo de herramienta, su finalidad y el papel que desempeñe la organización.
Esto hace recomendable analizar cómo se está utilizando actualmente la Inteligencia Artificial dentro de la empresa y qué obligaciones pueden ser aplicables en cada caso.
¿Qué deben hacer las empresas?
El primer paso es conocer qué herramientas de Inteligencia Artificial se están utilizando y para qué.
Las empresas deberían:
- Identificar los sistemas y herramientas de IA utilizados en la organización.
- Analizar los riesgos asociados a cada uso.
- Revisar los requisitos de transparencia aplicables.
- Garantizar una adecuada supervisión humana cuando sea necesaria.
- Formar a los profesionales que utilizan sistemas de Inteligencia Artificial.
- Establecer políticas internas para un uso seguro y responsable de la IA.
No se trata únicamente de cumplir una normativa. Una adecuada gobernanza de la Inteligencia Artificial permite reducir riesgos y aprovechar mejor las oportunidades que ofrece esta tecnología.
Prepararse para el futuro de la Inteligencia Artificial
La aplicación progresiva del AI Act en 2026 supone un nuevo paso hacia un uso más transparente, seguro y responsable de la Inteligencia Artificial en Europa.
Para las empresas, es también una oportunidad para revisar cómo están incorporando la IA a sus procesos y establecer una estrategia que combine innovación, tecnología y cumplimiento.
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